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¿Cuáles es la diferencia entre ser débil y ser fuerte? Me tomó 10 minutos para escribir las que están abajo y, si puedes pensar en más, por favor compártelas con nosotros

Los débiles tienen excusas, los FUERTES encuentran la solución.

Los débiles culpan a los demás. Los FUERTES no dependen de nadie.

Los débiles dejan las cosas para más tarde. Los FUERTES siempre van por delante del tiempo.

A los débiles no les gusta que los corrijan. Los FUERTES usan las correcciones para hacerse más fuertes.

Los débiles son orgullosos. Los FUERTES siempre están dispuestos a aprender.

Los débiles pretenden ser fuertes. Los FUERTES saben cuáles son sus debilidades.

Los débiles utilizan a Dios. Los FUERTES sirven a Dios.

Los débiles miran con malos ojos porque piensan que todos son como ellos. Los FUERTES miran con buenos ojos ya uqe miran los mejor en los demás.

Los débiles no se deciden. Los FUERTES saben lo que quieres.

Los débiles separan. Los FUERTES unen.

Los débiles desisten. Los FUERTES cumplen la misión.

Los débiles se esconden. Los FUERTES dicen, “¡Aquí estoy!”

Los débiles no cumplen con su palabra. Los FUERTES no se olvidan hasta que la cumplen.

Los débiles se quejan. Los FUERTES actúan.

Los débiles se escapan del sacrificio. Los FUERTES corren hacia el sacrificio.

El débil llora antes de que le peguen. El fuerte no llora aunque le peguen.

El débil se lamenta ante la adversidad. Para el fuerte la adversidad es un reto que tiene que superar.

El débil evita la batalla, el fuerte se prepara para la guerra.

El débil se crea prejuicios antes de actuar, el fuerte busca una estrategia para actuar.

Los débiles leen este artículo y se enfadan. Los FUERTES ven en qué puede ayudarles más todavía.

Ahora, lo bueno es que Dios no le dijo a Josué “te haré fuerte”, Él le dijo “Sé fuerte”.

Esto significa que tú decides si ser FUERTE o no, y si decides ser uno de ellos, nadie te puede detener.

Igual que los músculos se hacen fuertes con el ejercicio, el espíritu débil se hace fuerte ejercitando sus debilidades. Por ello, lo primero es reconocerlas y luego enfrentarse a ellas.